La batalla del dólar definirá la ilusión de Macri de una inflación en baja

16 mayo, 2019

El índice de 3,4 de abril promete mejorar en mayo, lo que reforzará el proyecto por la reelección del Presidente. Pero todo está atado a lo cambiario. Sandleris se aferra con fuerza al timón.

El porte del festejo del Gobierno por una inflación mensual del 3,4% (del 15,6% en el primer cuatrimestre y del 55,8% en el último año), una que más de un país de la región acumula con mala suerte en un año, es producto de la jibarización de sus propias expectativas económicas. Ya nadie espera lluvia de inversiones, brotes verdes ni segundos semestres. El proyecto de reelección de Mauricio Macri y el freno definitivo a las presiones del “círculo rojo” por una candidatura de María Eugenia Vidal descansan en la módica esperanza de que un índice de precios aún muy alto pero declinante valide el eslogan “es por acá”.

Gabriel Zelpo, economista jefe de Elypsis, le dijo a Letra P que “considerando que la agenda de precios regulados (luz, gas, agua y transportes) deja bastante despejados los próximos meses, el principal riesgo es el cambiario. Diría que eso influye este año más que en cualquiera de los anteriores de la gestión Cambiemos”.

En tanto, Federico Furiase, director de Eco Go, señaló en diálogo con este portal “que la inflación se siga desacelerando va a depender de que el Banco Central logre mantener la estabilidad cambiaria. Ese es el principal requisito. Pero el riesgo es que la incertidumbre política escale entre junio y agosto y que el Central, para sostener esa estabilidad, deba vender reservas”.

Federico Bruno y Francisco Mattig, analistas de Estrategia de Consultatio Financial Services, indicaron, con un giro que expresa extrema cautela, que “podríamos estar empezando a ver cierto efecto de la política monetaria en los precios y una actividad más debilitada, ya que los números de marzo vinieron más flojos que los de febrero”. Esa es la manta corta del Gobierno: la “buena nueva” de la inflación de abril se logra a merced del elevado costo de tasas de interés que orbitan en la estratósfera y de una economía que no despega.

El propio presidente del Banco Central, Guido Sandleris, reconoció ese punto en su conferencia de prensa del miércoles, en la que dijo que “as fuerzas económicas que reducen la inflación ya están en marcha. Tenemos una política monetaria estricta y estamos recuperando los equilibrios macroeconómicos básicos”.

De acuerdo con Bruno y Mattig, “en mayo el escenario mejora porque además se registra una mayor estabilidad cambiaria” que en abril. Esa, la del tipo de cambio, es la madre de todas las batallas. Para Zelpo, “anteriormente había alguna credibilidad en la meta de inflación que planteaba el Banco Central, pero hoy no hay meta y, si la hubiese, no tendría credibilidad porque la realidad terminó muy lejos de las expectativas. Dado eso, la estabilidad cambiaria es lo más relevante para los próximos meses, incluso en mayor medida de la que lo ha sido anteriormente”.

Respecto de la evolución del tipo de cambio, es importante que “los depósitos privados en dólares siguen subiendo, lo que indica que, hasta ahora, no hay retiro de billetes de los bancos”, ponderó. Sin embargo, advirtió que “hay que seguir muy de cerca esa variable, porque la tendencia puede revertirse. Pero insisto: hasta ahora no se vio nada de eso”.

Otro tema a seguir es el de la acelerada pérdida de reservas del Banco Central, que ya se acerca a agotar los 10.800 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI) que llegaron al país hace poco más de un mes.

Según el especialista de Eco Go, “sería importante que en el marco de esta tercera versión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el que se permite mayor discrecionalidad en la venta de reservas aun dentro de la ex zona de no intervención, que el Tesoro tenga también poder discrecional en la venta de sus dólares, que hoy se realiza a razón de 60 millones de dólares por día en licitaciones. ¿Para qué? Porque si el Central va a vender reservas, que el Tesoro se pueda ir guardando los que tiene para no poner en dudas el programa financiero en dólares. Esto es clave en términos de consistencia de políticas”.

En lo que respecta a la liquidación de los sojadólares, hay que destacar que su ritmo está resultando algo moroso. La cautela de los exportadores se explica por la incertidumbre cambiaria y política y, si bien no sorprende, se ve incrementada por la caída del precio de la soja hasta su menor nivel en una década. En ese sentido, Zelpo resaltó que “los precios están un 20% por debajo de los del año pasado. Claramente, eso incentiva la liquidación de dólares”.

El tic-tac del calendario electoral suena cada vez más fuerte y se acerca la hora de la verdad en la pelea por la estabilización del dólar. De eso dependerá que el festejo oficial del miércoles crezca en los meses venideros o que pase a sumarse al cúmulo de las esperanzas perdidas.

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