Cinco claves para entender qué dejó la negociación de Guzmán

2 septiembre, 2020

Argentina finalizó el canje de los bonos viejos por los nuevos en su tramo internacional y ayer consolidó un paso clave para una operación casi similar pero nivel doméstico (en realidad se cerrará el 15 de este mes, aunque hoy empiezan a operarse los bonos nuevos). El proceso de negociación esta vez fue más breve que el de 2005 y eso ha sido positivo. El Gobierno anunció su comienzo en diciembre de 2019 aunque Hernán Lacunza había comunicado el reperfilamiento y la reestructuración de la deuda privada y con el FMI, allá por agosto de 2019. En total, un año de idas y vueltas. Acá van 5 enseñanzas según los especialistas en estos 12 meses: Hay una arquitectura financieralegal que funciona. Los cierres de los canjes de deuda de Argentina-Ecuador (este país también reestructuró su deuda hace días) demostraron que las cláusulas emitidas para evitar que una minoría impida a las mayorías llegar a un acuerdo con un soberano, funcionan. Argentina tenía que conseguir el 66% de aceptación en la votación por series en los bonos del canje 2005 y 85% si era el total. Para los títulos emitidos en 2016-2018 los umbrales eran más accesibles: 50% y 66% respectivamente. `Los fallos de Griesa no fueron ningún quiebre del enfoque contractual para reestructurar las deudas`, observó Jorge Neyro, economista y especialista en el tema de la consultora ACM. El FMI importa. A diferencia de los casos de Uruguay en 2002 o Ucrania más recientemente, la Argentina acordó con los privados por fuera de un programa con el FMI. Sin embargo, el Gobierno reconoció el rol y el apoyo del Fondo en estos meses. La única institución con el expertise para lidiar con los frentes legales y macroeconómicos con que lidian bancos, abogados y ministerios de Economía, y que cuenta con legitimidad política, es el Fondo. Guste o no. Las negociaciones son más cortas que en el pasado. Precisamente por el punto 1), los tiempos se han acortado para llegar a un entendimiento. Hay menos incentivos para los acreedores iniciar una batalla judicial contra países. Las reestructuraciones de deuda actuales dejen menos holdouts que las del pasado. Un claro ejemplo de esto es comparar el proceso que llevó adelante la Argentina en 2005 y 2010 versus el actual: aquella vez la aceptación fue del 76%. La pandemia ha sido otro factor que jugó a favor de acelerar los tiempos. Argentina no inventó la pólvora. Mucho se dijo acerca de que la negociación sentaría precedentes en la doctrina de deudas soberanas. Pero no ocurrió así. Las tres ofertas de Martín Guzmán (sumadas a las propuestas puestas arriba de la mesa entre abril y julio), confirmaron un principio ya consagrado: cuanto mejor es la oferta, mayor es la aceptación. Según un relevamiento de Consultatio (muestra las quitas y aceptación de otros canjes), el desempeño de esta operación de canje estuvo en promedio con anteriores a nivel global. No a la estrategia PacMan. Martín Guzmán jugó al fleje cuando planteó la estrategia PacMan: redesignar series después de cerrado el canje, para así activar las CAC. Los acreedores se resistieron. Guzmán aflojó y el acuerdo llegó
Fuente: www.clarin.com

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