Posibilidad de canje en dos etapas: amenaza para bonos

15 octubre, 2019

Los rumores acerca de una reestructuración poco amigable para la Argentina podrían llevar a que los títulos locales perforen los mínimos post-PASO.

Después de que trascendiera que desde Wall Street pidieron que la renegociación de la deuda se lleve a cabo por tramos, reestructurando primero los títulos emitidos bajo legislación argentina y luego los que están bajo legislación internacional, desde Consultatio señalaron que “el castigo de los bonos con ley local debería estar más cerca del mínimo que han tocado post-PASO”. En su informe, la consultora subrayó: “Creemos que los bonos con legislación argentina todavía podrían seguir sufriendo con respecto a las cotizaciones de la curva con legislación Nueva York, por lo cual recomendamos posicionarse sobre esta última para aquellos que estén dispuestos a asumir riesgo argentino”.

Según trascendió, luego de una reunión entre analistas de fondos y bancos en Nueva York la semana pasada, en el “canje por etapas” la prioridad sería reestructurar a principios del año que viene sólo los títulos emitidos bajo legislación argentina (entrarían las Letes y Lecap ya reperfiladas y las que no lo fueron), quedando para una segunda etapa la deuda bajo legislación internacional.

De acuerdo con la consultora, “el mercado le está asignando cierta probabilidad a ‘un canje en dos etapas’ poco amigable (es decir, entre otras cuestiones, sin cláusula de reversibilidad)”. “Los bonos bajo legislación Argentina están operando con una paridad promedio de 41%, lo que representa un 83% de la paridad de los bonos ley extranjera con similar duración”, señaló el informe de la consultora, que agregó: “El grado de castigo de los bonos locales es similar que el que tuvo lugar luego de las PASO: el promedio del ratio entre la paridad ley local y ley extranjera es 83%. Los precios de la deuda con legislación local quedaron caras en relación con la de sus pares con ley internacional”.

Para Consultatio, el “canje en dos etapas” es un escenario intermedio entre un default generalizado “a la 2001” y una “reprogramación voluntaria o canje a la uruguaya”. “Consiste, en un primer momento, en ofrecer un canje para los instrumentos con ley local que representan más del 95% de los vencimientos de capital de 2020 y con ello ganar tiempo para poder ofrecer, más adelante, un segundo canje más amplio para la deuda con ley internacional”, señala el informe, que detalla que el primer canje podría hacerse “por las buenas”, es decir, dar las condiciones para quienes participan puedan hacerlo en un segundo canje, a ser ofrecido por tenedores de la ley internacional y vía aprobación del proyecto enviado al Congreso por el ministro Lacunza. Pero, si por algún motivo estas opciones no fueran viables, “el primer canje podría hacerse también de manera compulsiva, tal como se hizo el ‘reperfilamiento’ de las Letras de corto plazo”.

Para explicar la posibilidad de un canje en dos etapas, desde la consultora sostuvieron: “Si bien es verdad que las necesidades de financiamiento que tendrá el próximo Gobierno durante todo su mandato lucen demasiado abultadas como para enfrentarlas sin acceso al mercado de capitales, el panorama que presenta el año que viene es particular en un punto central: más del 95% de los vencimientos de capital con el sector privado corresponde a deuda bajo legislación local. Cuando incluimos en el análisis los intereses, los servicios totales de la deuda bajo legislación local el año que viene se reducen al 80%, lo que sigue siendo una porción significativa del total”.

“Si restringimos el análisis únicamente a la deuda en moneda extranjera y asumimos que el Tesoro decide recurrir a las reservas del BCRA para hacer frente a sus obligaciones, en un escenario muy pesimista la capacidad de pago se agotaría en abril/amato de 2020. En este escenario, el atractivo que le puede significar el canje en dos etapa al Gobierno como una solución para 2020 está más que claro”, concluyó.

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