A Sandleris le llegó la hora de actuar: el BCRA preparó un arsenal para enfrentar una emergencia con el dólar antes de las PASO

5 agosto, 2019

Según calculan en el mercado, el Central vendió hasta u$s1.500 millones en futuros en las últimas dos semanas. Busca acotar la suba del billete

El inicio de la última semana financiera antes de un domingo clave por las PASO encontrará al Banco Central decidido en seguir “acotando” la volatilidad del dólar. Guido Sandleris y su equipo redoblarán los esfuerzos para que el tipo de cambio no sea un tema que gravite en el humor de la sociedad a horas de ir a las urnas.

Básicamente, lo que hará el Central es continuar con su activa política en los mercados de futuros, con intervenciones para aplacar las expectativas de un mayor salto de la divisa.

Se calcula en las mesas de dinero de los bancos que en las últimas dos semanas, cuando empezó a verse un cambio de tendencia en el tipo de cambio súper planchado que se venía dando, la entidad habría vendido entre u$s1.000 y u$s1.500 millones en los tramos más cortos para inducir un freno en el alza del billete que se veía en el mercado contado.

Además, la tasa de interés de las Letras de Liquidez (Leliq) pasó del 59% a mediados del mes pasado hasta el actual 61%. Así, la combinación de tasas más operaciones en los futuros será la fórmula elegida para vigilar que el dólar no se escape.

En los últimos días de la semana pasada se sumó un nuevo eje de tensión que excluye el tema electoral: la guerra comercial entre Estados Unidos y China, además de un sabor a poco que dejó la baja de tasas de la Reserva Federal.

Un clima global algo más desafiante, que provocó la peor semana para Wall Street en lo que va del año, se sumó a la volatilidad que trae la Argentina por el calendario electoral.

De esta manera, el tipo de cambo mayorista acumuló una suba de $1,30 la semana pasada para quedar en $44,65; mientras que en el circuito minorista también se recalentó y terminó en $45,88 (alza del 3%).

Ante esto, en el Banco Central intentarán acotar cualquier repunte agresivo del dólar. “No defendemos un valor del dólar, tan sólo aparecemos cuando vemos que no hay oferta en el mercado”, se escucha en los pasillos del BCRA.

Pero la realidad es que el Gobierno es competitivo en estas elecciones porque el dólar se calmó. La mejora en la imagen e intención de voto de Mauricio Macri tiene sus cimientos en la estabilidad cambiaria, condición necesaria para que la economía deje de caer y la inflación de deambular con tasas del 3-4% mensual.

Con el lunes 12 de agosto en la mira

La pax cambiaria desde finales de abril, cuando el Central logró que el FMI le flexibilice el uso de los dólares de las reservas, fue el puntapié inicial para que Cambiemos (ahora Juntos por el Cambio) achicara distancias en las encuestas frente a Cristina Kirchner y su candidato, Alberto Fernández.

Debido a eso, en el Gobierno confían en que el Central mantiene un poder de fuego importante no sólo para frenar movimientos excesivos en el tipo de cambio durante esta semana, sino que la clave será administrar esos recursos en caso de que el resultado de las PASO no le sonría al oficialismo.

La clave pasa por las intervenciones en los mercados de futuros, donde el BCRA no vende dólares contantes y sonantes de las reservas sino que es una operación que se compensa en pesos.

Así las cosas, el Central tenía compras netas de dólar futuro por u$s3.000 millones a fines de junio 2019. Sin embargo, a partir de mediados de julio, comenzó a vender, teniendo acumulado posturas estimadas por un máximo de u$s1.500 millones según Quantum Finanzas, la consultora de Daniel Marx.

Si bien desde el Central no informan diariamente su posición, y tomando como válido ese número, el banco aún tendría una posición neta comprada por al menos u$s1.500 millones.

Vale recordar que además tiene acordado con el FMI un límite vendedor de u$s3.600 millones, algo que fue modificado en favor de Sandleris, cuando se aprobó la cuarta revisión del acuerdo stand-by.

Por ende, el Central podría seguir interviniendo por más de u$s5.000 millones en ese mercado (vendiendo su posición comprada previamente y sumando el nuevo máximo que le permite el Fondo).

Claro que el BCRA irá paso a paso y no “quemará” sus municiones antes de tiempo. Sabe que restan muchos meses de este extenso calendario electoral. Del resultado de las PASO surgirá, de todas formas, si tendrá que reforzar sus niveles de intervención o no.

Para José Echague, estratega de Consultatio Investment, el Central no modificará su plan. Después de las primarias, si crece la incertidumbre, hará algo muy similar a lo que está haciendo ahora.

“La volatilidad en los últimos diez días adelantó lo que haría el Central después de las PASO, en caso de que crezca la volatilidad. Cuando subió 2% un un sólo día, por ejemplo, se dio una respuesta muy contundente. El tipo de cambio se depreció y el BCRA intervino muy fuerte en futuros”, explica.

“Intervino y el objetivo no fue defender una paridad, sino que no se mueva demasiado. Por eso, si el resultado no es el que espera el Gobierno, al BCRA lo veo haciendo lo que está haciendo en estos momentos. Todavía tiene una importante posición comprada en futuros y reservas netas”, agregó.

La venta en el spot de u$s60 millones diarios que realiza el Central por cuenta y orden de Hacienda no son suficientes para calmar al mercado si crece la inestabilidad. Pero no jugarán la carta más fuerte: vender dólares contantes y sonantes de las reservas, mientras puedan apaciguar las tensiones colocando posturas vendedoras en futuros.

Parte no menor de esas intervenciones tienen que ver con la cobertura que están tomando los inversores del exterior que se desprenden de bonos en pesos.

Quieren transitar la última semana antes de las PASO con un seguro cambiario y no estar posicionados en pesos. Esa tendencia, luego del 11 de agosto, puede incrementarse o darse vuelta en caso de que el oficialismo se mantenga competitivo de cara a octubre.

Eso lo saben muy bien en el Central: lo que suceda este fin de semana será sólo el “primer test”. Quedan cuatro meses más (si hay segunda vuelta) de tensiones electorales, por lo tanto irán dosificando las municiones.

Claro, en el peor escenario, impensado teniendo en cuenta la paridad que muestran las encuestas, la misma dinámica obligará a Sandleris y su equipo a “quemar” las cartas que esconden debajo de la manga. Por ahora, y hasta la apertura del mercado del 12 de agosto, el Central seguirá vigilando que el dólar no se escape.

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