Precio del dólar: por qué en el Banco Central creen que comenzará a estabilizarse

2 octubre, 2018

Finalmente, debutó “la banda” cambiaria y hubo alivio en los mercados, luego de que transcurriera el primer día en el que oficialmente se puso en marcha el nuevo plan del Banco Central. Esto era algo muy esperado por el Gobierno, ya que el anuncio de las medidas, que tuvo lugar días atrás, había exacerbado la devaluación y en la previa había ganado la incertidumbre.

Con el debut formal de la nueva estrategia oficial llegó la tan esperada y necesaria baja del dólar, como también la sensación de que quizás, esta vez, su precio puede llegar a estabilizarse.

En el círculo íntimo de Guido Sandleris, el flamante titular del Central, se mostraron satisfechos con lo acontecido en el plano cambiario: “Resulta positivo que se vaya entendiendo cómo será el nuevo esquema y que se hayan comenzado a tranquilizar las expectativas”.

De todas formas, esto no será inmediato, pero creemos que el camino es claro y que el mercado lo irá procesando”, aclaró a iProfesional un funcionario del BCRA.

De las Lebac a las Leliq
El BCRA puso en práctica su “apretón monetario” y subastó Letras de Liquidez (Leliq) a 7 días con la finalidad de aspirar pesos de los bancos.

Mediante este instrumento, logró retirar $71.060 millones. Claro que a una tasa promedio del 67,175% y una (tasa) máxima adjudicada del 71,999%.

Esta operatoria se hará todos los días entre el Central y las entidades con el propósito de ir reduciendo a cero el crecimiento de la base monetaria. Es decir, se continuará con la aspiradora de pesos.
Al “torniquete” monetario también contribuyeron las ventas realizadas por el Banco Nación, en torno a las u$s50 millones. Esto, sumado al overshooting de la semana pasada (cuando el dólar subió más de 7%), ayudó a que el billete este lunes:

– En el circuito mayorista cediera a $39,55, marcado un retroceso del 4,12% respecto al viernes

– El precio minorista descendiera más de 1 peso para concluir en $40,74

“Esperamos que el mercado se vaya normalizando, si bien podría haber algo de volatilidad. Tomará algo de tiempo hasta que empiecen a verse los efectos del plan monetario que empezamos a trazar”, repiten en el Banco Central.

En este marco, Sandleris y equipo presentaron este lunes los lineamientos generales del nuevo esquema a los bancos, compañías de seguros, fondos comunes y la Comisión Nacional de Valores (CNV).
No sólo les explicaron cómo será el modelo de fuerte ajuste en la cantidad de dinero (bajo el lema “sin pesos no hay más compra de dólares”) sino también las razones.

Los funcionarios argumentaron que:

1.- Había una necesidad de recuperar el “ancla nominal”

2.- El BCRA sufrió una importante pérdida de la credibilidad respecto su capacidad para cumplir las metas de inflación

3. – Ahora se está en presencia de un nuevo esquema basado, en una herramienta de control directo de los agregados monetarios (dinero en circulación)

4- Ese esquema se complementa por las metas de “cero déficit fiscal primario” y el fin de las transferencias al Tesoro

5.- El punto de partida es mejor porque actualmente hay un tipo de cambio real competitivo y el financiamiento está asegurado

6.- Se continuará con el desarme total de Lebac. La expansión monetaria asociada a este plan deberá ser absorbida por la propia entidad

Sobre este último punto, Sandleris confirmó que los pesos que inyectará (para eliminar estos títulos) serán retirados vía Leliq, Nobac y encajes. Además, el Tesoro contribuirá emitiendo Letras, cuya recaudación luego deposita en el BCRA (a través del Banco Nación).

Por lo pronto, la “bola” de Lebac ya no es lo que era: el stock asciende a $340.600 millones, mientras que el de las Leliq ronda los $394.300 millones.

Los funcionarios también se encargaron de transmitirles a los principales referentes del mercado algunos datos “alentadores”, con el objeto de demostrarles que el plan que se está ejecutando tuvo como punto de partida un escenario más auspicioso.

Por ejemplo, que un nivel de dólar tan alto como el hoy en día modera la demanda para atesoramiento, y que los datos de la segunda quincena de septiembre dan prueba de ello.

Tanto es así que el encarecimiento del billete verde dio lugar a que el mes pasado terminara con un nivel entorno a los u$s1.500 millones netos.

El efecto del dólar alto y la caída del poder adquisitivo y nivel de actividad también impactan en las importaciones.

Sandleris adelantó que se están reduciendo las compras de bienes del exterior e hizo saber que ahora se demandan menos de u$s25 millones en promedio por día, mientras que en junio esa cifra rondaba los u$s150 millones.

La película optimista fue completada con las estimaciones de los dólares que traerán los exportadores del campo en 2019. Este año, por la sequía, el monto liquidado fue menor del que tendría que haber sido y eso profundizó la escasez de divisas.

Según cálculos del Banco Central presentado a los principales banqueros, la liquidación de cereales/oleaginosas en 2019 llegaría a casi u$s29.000 millones, contra los u$s22.000 millones de este año.
Con todo, en el mercado hay interrogantes que persisten. De hecho, más allá de la baja del dólar y de un escenario más calmo, el resto de los activos argentinos tropezaron el primer día de la semana.

La bolsa cayó 2,35%. Del panel líder, el papel más castigado fue YPF (-6,75%).

A partir del lunes rige la nueva composición del índice Merval para el último trimestre del año: reingresó Banco Francés salieron Distribuidora de Gas Cuyana, Telecom, Cresud y Loma Negra.

Por su parte, los bonos en dólares operaron mixtos, un tanto ofrecidos hacia el cierre para promediar un descenso de 50 centavos para el tramo largo de la curva.

“No es ninguna sorpresa que haya gran incertidumbre sobre el mercado cambiario y ante el nuevo esquema de zonas de intervención”, indicaron desde Portfolio Personal.

Al respecto, persisten las dudas sobre la capacidad real del BCRA para frenar un nuevo salto del billete si supera los $44, que es la cifra a partir de la cual queda en condiciones a intervenir en el mercado.
Desde Portfolio recuerdan que si sobrepasa ese umbral, podrá abastecer la demanda con “apenas” u$s150 millones diarios. Aunque no descartan que también opere en la plaza futuros o que el Tesoro adelante la liquidación de sus dólares.

Otro referente de la City también expone sus dudas de cara a lo que viene. En Consultatio la firma de Eduardo Costantini creen que el BCRA lejos está de poder cantar victoria.

“Coincidimos con el diagnóstico oficial respecto a que la fijación de la base monetaria hasta junio próximo tendrá efectos relevantes para el control de la inflación y no esperamos que sean inmediatos”, argumentan.

En otro orden, advierte que hay una serie de consideraciones que pueden hacer que ese “mediano plazo” esperado tarde mucho tiempo en llegar:

– En el esquema de tipo de cambio cuasi-libre que se estableció (zona de no intervención demasiado amplia y compromiso débil de injerencia de u$s150 millones diarios), si el dólar se escapa la volatilidad cambiaria puede resultar excesiva

– Los pesos que presionan al billete verde no son los de la base monetaria, sino los del desarme de activos en moneda local, que puede exacerbarse en un contexto de mayor volatilidad

-Con los bajos volúmenes que caracterizan al mercado de cambios local, en el que se operan u$s200 millones por día, un desarme marginal de los plazos fijos y/o dolarización del vencimiento de Lebac próximo ($235.000 M) amenaza con provocar una escapada muy fuerte de la divisa

Para Consultatio todo apunta a que el Central deberá sobre reaccionar respecto a los tipos de interés que convalidará en sus licitaciones de Leliq.

“En esta suba de tasas no está en juego sólo el atractivo del peso. También lo está su credibilidad”, afirma la compañía de Costantini.

Por lo pronto, este martes habrá otro round para el Banco Central: otra subasta de títulos para quitar rápidamente pesos de la economía debería ir acompañada con una revisión de las tasas.
Los bancos podrían demandar más, si bien es cierto que Sandleris pulsea contra jugadores bastante amordazados por las regulaciones oficiales. El Central insistirá con su lema “sin pesos no hay quien pueda comprar dólares”.

Precisamente, ese postulado será puesto a prueba si, como ha sucedido, las presiones sobre el dólar provienen de otros frentes. La batalla recién comienza, y esto en la entidad lo tienen más que claro.

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