Estimaciones económicas para la Argentina que viene

24 julio, 2018

En las últimas dos semanas la economía argentina logró finalmente una tregua y las variables financieras muestran signos de estabilización y aprovechando el escenario de calma de corto plazo, desde Consultatio realizaron un informe apuntando a responder hacia dónde se dirige la economía argentina. “Estabilizada la incertidumbre de corto plazo las dudas del inversor se renuevan. Si el ajuste en curso es exitoso, ¿cuál es el nuevo equilibrio al que puede converger la economía argentina en términos de precios de activos en el mediano plazo?”, se pregunta José Echague, Jefe Estratega de Consultatio Investments. El Cronista accedió a distintos análisis económicos para poder saber que esperar para la economía argentina en los próximos meses.

En el informe de Consultatio se resalta que en las últimas dos semanas la economía argentina logró finalmente una tregua. “Varios indicadores financieros reflejaron un cambio importante respecto del modo corrida cambiaria que caracterizó a los últimos tres meses. El tipo de cambio se estabilizó alrededor de $ 27,50, las tasas de interés de Lebac bajaron desde los máximos de 65%, el Banco Central logró llevar a cabo su licitación mensual bajando el stock sin que eso se traslade a la divisa y los precios de los bonos en pesos empezaron a encontrar demanda. Bonos en dólares y acciones todavía no pueden contarse entre los ganadores.

Echague destaca que “a diferencia de lo ocurrido en las licitaciones de Lebac de Mayo y Junio donde la apuesta oficial para estabilizar el mercado pasó por un shock de expectativas (anuncio de emisión sorpresa de Botes en Mayo, Acuerdo con el FMI en Junio) en esta oportunidad lo que explica la calma lograda son los resultados del impacto de medidas macro muy contundentes: apretón monetario mayúsculo y muestras muy palpables de compromiso de ajuste fiscal”.

Por otro lado, en el informe de Consultatio se desprende que la corrida cambiaria de los últimos meses dejó de manifiesto que las posibilidades que Argentina pueda converger más o menos rápidamente a estándares comparables con las de sus pares latinoamericanos es una foto que quedó atrás, y que tal vez vimos por última vez a fines de 2017. “La imagen del período 2007-2015 es una referencia cercana de una economía que estuvo expuesta a shocks externos y locales y que enfrentó restricciones importantes de financiamiento para poder crecer. Si comparamos los precios de las variables financieras, la prima de riesgo hoy todavía es menor que en los promedios de esos períodos, el tipo de cambio está en línea con el valor medio de los últimos 10 años y la tasa de interés real en pesos está mucho mas alta, hoy en terreno positivo”.
En términos del estado de las variables macro la comparación es más desfavorable. “Los desequilibrios hoy son mayores, con un nivel deuda que también creció aunque el punto a favor respecto de los dos mandatos de Cristina Kirchner es que en la situación actual el set de políticas económicas está orientado a reducirlos y no a agravarlos como fue el caso en su momento”, argumenta.

En cuanto a las perspectivas macroeconómicas, en el informe de Consultatio se destaca que las medidas que sirvieron para estabilizar las variables financieras en el corto plazo (apretón monetario y ajuste fiscal) tendrán costos en términos de actividad que todavía no terminaron de manifestarse. “En los próximos seis meses, el flujo de noticias que debemos esperar en este sentido es claramente negativo. El tiempo necesario para restaurar la confianza de las variables reales será más lento que el de las financieras. A esto se suma la incertidumbre del año electoral que empezará a gravitar más fuertemente una vez que se agoten los impactos de las respuestas de política económica de las medidas actuales”, indica.

Por último, en referencia al tipo de cambio, desde Consultatio afirman que con una macroeconomía (crecimiento, inflación y déficit gemelos) en peor estado e incertidumbre electoral que pone en duda la sostenibilidad de los cambios implementados, el tipo de cambio de equilibrio que anticipamos a mediano plazo es más alto: “A favor del Peso juega el nivel de tasas de interés reales que hoy tiene la moneda local, que contiene expectativas de depreciación en el corto plazo”.

Dentro de la misma discusión, en el informe trimestral del equipo de Research de Banco Mariva señalan que desde el Banco han revisado a la baja su estimación de crecimiento para 2018 al -0,2% anual y al 1,4% para el 2019. “Después de siete trimestres consecutivos publicando cifras positivas, la economía ha entrado en territorio negativo en el segundo trimestre de 2018 debido a la pérdida de producción agrícola, en medio de una sequía récord, y el impacto negativo de la dificultad financiera que la economía ha estado enfrentando en los últimos meses. En este contexto, hemos revisado a la baja nuestra previsión de crecimiento para 2018 al -0,2%, contra nuestro pronóstico anterior de 1,3%”, advierte. En cuanto a la inflación, los analistas del banco consideran que para este año la misma finalizara en 30,75% y esperan un 20,7% anual en diciembre de 2019.

A la vez, en el informe de Mariva mantiene su opinión sobre el cumplimiento de los objetivos fiscales más estrictos, particularmente el próximo año aun así señalan que “no será una tarea fácil para la administración Macri. Esto es así, considerando un contexto de crecimiento lento, el impacto negativo en el estado de ánimo social y por lo tanto el deterioro de la popularidad de Macri antes de las próximas elecciones presidenciales”.

Por ultimo, desde Invecq Consulting agregan que pasada la primera mitad del año, el Gobierno tiene buenos números fiscales para mostrar tanto internamente, para la consistencia de su plan de convergencia fiscal, como para el FMI. Mediante un estricto control del gasto, e ingresos que se mantuvieron creciendo por encima de la inflación en los primeros seis meses del año, se logró reducir el déficit fiscal.

En cuanto al gasto, desde la consultora señalan que “los datos del mes de junio arrojaron ingresos totales que crecieron un 8% interanual por encima de la inflación. Al buen desempeño de los ingresos tributarios (6,6% real) se sumó un incremento del ingreso por rentas de la propiedad del 100% interanual (principalmente por los ingresos derivados del FGS)”.

En el mismo informe se destaca que, analizando el semestre en su conjunto, se observa que los ingresos totales acumulan un leve crecimiento real (de apenas el 0,7% interanual), mientras que los gastos primarios reflejan un recorte real del 5% y los gastos totales del 4%. “Esto implica que tanto el déficit primario como el déficit financiero están en un sendero descendente y han marcado una reducción en la primera mitad del año 2018, fenómeno que no ocurrió el año pasado cuando los gastos en intereses de la deuda compensaron totalmente los ahorros primarios que se habían conseguido. Esto era esperable, ya que entendíamos que el comportamiento de los intereses de la deuda durante el año pasado había sido excepcional”, comenta.

Además, otro factor destacable es el crecimiento de solo 4,1% en los gastos por el pago de los intereses de deuda, elemento que el año pasado había implicado un aumento del gasto del 36,4%. “Una vez normalizada la situación financiera internacional del país (y ayudado también por la estabilidad cambiaria de los primeros meses del año), era esperable que se observaran crecimientos más modestos en la cuenta de intereses. Concluida la primera mitad del año, el déficit primario acumulado es de solo el 30% de la meta anual (2,7%), lo que implica buenas perspectivas de cumplimiento de los compromisos asumidos para este año e incluso podría hacer pensar en un posible sobrecumplimiento de la meta que relaje las exigencias para la meta del 2019 y que sea interpretado por el mercado como un compromiso irrenunciable de ordenar las cuentas públicas del país”, cierran desde Invecq Consulting.

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