Inversiones Online, las más buscadas por los ahorristas

14 diciembre, 2016

El futuro de la Banca Móvil. Pablo Juanes Roig, responsable del área de Marketing y Comunicación en diálogo con Ámbito Financiero sobre las nuevas tecnologías que se vienen en el mundo FINTECH.

Bancos y brokers del mercado ofrecen la posibilidad de operar en sus plataformas online un cóctel diversificado de inversiones, mientras pierden protagonismo los canales convencionales. A su vez, con la gran penetración de los smartphones, las aplicaciones móviles ganan cada vez más espacio entre ahorristas.Bancos y brokers del mercado ofrecen la posibilidad de operar en sus plataformas online un cóctel diversificado de inversiones, mientras pierden protagonismo los canales convencionales. A su vez, con la gran penetración de los smartphones, las aplicaciones móviles ganan cada vez más espacio entre ahorristas.
Juan Pablo Marino JUAN PABLO MARINO


El proceso de digitalización que ha encarado el sistema financiero en los últimos años ha permitido a los ahorristas invertir su dinero vía internet de una manera sencilla y amigable, y con gran agilidad y comodidad desde una computadora, tablet o un smartphone sin moverse de sus hogares. Bancos y cada vez más brokers del mercado ofrecen la posibilidad de operar en sus plataformas online (web y aplicaciones mobile) un cóctel de inversiones que van desde la constitución de plazos fijos y la compra/venta de moneda extranjera (aunque técnicamente no sea una inversión), pasando por la licitación de Lebac y Letes, y la suscripción de fondos comunes de inversión, hasta la compra/venta de títulos públicos, obligaciones negociables, acciones, Cedears (certificados de acciones extranjeras que cotizan en la Bolsa de Buenos Aires), ETFs (fondos que cotizan en Bolsa, y que replican índices, entre otros instrumentos), etc. Y dependiendo de la entidad y el tipo de inversión se puede comenzar a operar con tan solo $ 100.
“Esto viene mutando fuertemente en los últimos tres años, cada vez más personas se están autogestionando a través de las plataformas tecnológicas”, indica Pablo Castagna, director del Sector Individuos en la banca de inversión Puente. En tanto, Fernando Giannoni, gerente de Canales Digitales del Banco Galicia, expresa que “la mayor ventaja que tiene el cliente es la comodidad para operar desde su casa o desde el teléfono. Al estar operando desde la web, también tiene la posibilidad de estar mejor informado y hacer la comparación contra otras alternativas de inversión”.
En los bancos privados, el porcentaje de las inversiones constituidas vía internet se ubica entre el 70% y el 90% del total, mientras que el resto se canaliza telefónicamente o en forma presencial, de acuerdo a la información proporcionada por las entidades.
Por su parte, en Portfolio Personal, broker online especializado en servicios financieros, por ejemplo, “el 70% de los clientes opera en forma online, mientras que el 30% restante lo hace por teléfono”, revela su director, Augusto Posleman, quien describe a la actualidad como “una época de transición, ya que la tendencia es que todo irá por la tecnología web, o más aun por el camino mobile”.
“No hay dudas de que el mundo digital llegó para cambiar las reglas de juego de varias industrias. Los clientes hoy quieren poder acceder a todo tipo de productos desde un celular, una PC o una tablet, en la comodidad de su hogar y compartir lo que están por comprar o lo que ya compraron con su familia y/o sus amigos”, afirma Pablo Juanes Roig, responsable del área de Marketing & Communications de Consultatio Asset Management.
En la misma línea, Nelson Pereira, gerente de Banca Personal del Credicoop, asegura que “es notable la preferencia por parte de los clientes, sobre todo los más jóvenes, por las plataformas virtuales; con el tiempo esta tendencia se acentúa cada vez más”.
Desde los bancos y sociedades de bolsa, cuentan que la mayor parte de los clientes que se auto gestionan son inversores Sub-30, que suelen tener más tiempo disponible para poder investigar y analizar todas las herramientas. “En general son clientes que comienzan de la mano de un asesor comercial y luego empiezan a operar en forma independiente a través de la página web o de la aplicación mobile”, explica Castagna. Si bien el principal canal digital en el que se transan inversiones es la web, desde las entidades financieras resaltan que con la gran penetración que tienen los smartphones, poco a poco, las aplicaciones móviles están ganando cada vez más adeptos. Vale aclarar, de todas formas, que las apps aún no ofrecen la totalidad de las inversiones que se pueden realizar a través de las webs. En general, sólo permiten constituir plazos fijos, y comprar dólares (desde este año tras la salida del cepo cambiario), aunque algunos bancos adelantaron a este medio que en breve incorporarán la posibilidad de suscribir fondos de inversión.
Para los ahorristas que decidan comenzar a operar valores del mercado (bonos, acciones, Lebac o Letes, por ejemplo) deberán solicitar la apertura de la llamada cuenta comitente, donde se depositará el capital y la renta que generen las inversiones. Desde los bancos, explicaron que el proceso de apertura de la cuenta, también llamada custodia, se puede realizar a través de la plataforma web, y no es necesario que el cliente tenga que concurrir a la sucursal. “Al solicitarla, el sistema replica el número de cuenta vinculada, y los firmantes de la misma”, señaló Pereira. Respecto al tiempo que demoran en estar listas para operar, las entidades consultadas lo estimaron entre uno y cinco días hábiles.
Por su parte, desde el equipo de Online Banking de Santander Río aclararon además que “la mayoría de los packs de productos que les ofrecen a los clientes tienen una cuenta custodia (comitente) asociada que se da de alta automáticamente al momento de la apertura de los mismos”. En el caso de operar con una entidad o bróker por primera vez, lo único que hay que hacer en forma presencial es el registro de firma, después el trámite se puede efectuar de manera online. “Se abre la cuenta, se hace la transferencia bancaria, y ya se puede operar”, sostuvo Castagna.
Una vez realizado este proceso, los especialistas aconsejan a los ahorristas conocer bien su perfil de inversión y su aversión al riesgo. “Todos tenemos diferentes objetivos de inversión, como así también mantenemos distintas actitudes frente al riesgo que podemos asumir en el tiempo”, expresan. Para ello, casi todas las plataformas ofrecen la posibilidad de realizar un test con preguntas múltiple choice basadas en la situación personal del cliente. El mismo arrojará un resultado entre tres tipos de perfiles: conservador, moderado o agresivo.
Otro paso indispensable antes de concretar la inversión, es informarse e investigar sobre las opciones que más se ajustan al tipo de ahorrista. En ese sentido, las entidades ponen a disposición del cliente en sus plataformas información específica sobre los tipos y las oportunidades de inversión y coyuntura financiera y macroeconómica, sumado a un asesoramiento personal vía online o telefónica. “En Portfolio ofrecemos un informe diario, en el cual difundimos las noticias financieras y económicas más relevantes del día, recordamos lo que pasó en la semana, y lo que vendrá. También preparamos informes particulares, donde damos a conocer oportunidades de trading y tenemos calculadoras de bonos para calcular flujo de fondos, los flujos de fondos de la cartera, hay curvas de rendimientos de los bonos, la posibilidades de ver rendimientos históricos, etc.”, detalla Posleman.
Algunas empresas financieras ofrecen también la posibilidad utilizar simuladores de inversión. Es el caso de Consultatio, en cuya plataforma el inversor puede comparar la evolución del rendimiento de los fondos comunes de inversión, contra distintos índices como el tipo de cambio, la tasa Badlar, el Merval o el S&P. “Además, creamos un personaje a quien llamamos Valentín que, a través de un e-learning, cumple el rol de educar a los inversores, enseñándoles qué es el mercado de capitales, cómo funciona el sistema financiero, qué es un fondo común de inversión, que es un bono, etc.”, comenta Juanes Roig.

A continuación, nos detendremos en las inversiones con mayor número de transacciones en las entidades financieras y sociedades de bolsa, con el fin de subrayar algunas de sus particularidades:

• COMPRA DE DÓLARES

Tras la salida del cepo cambiario en diciembre de 2015, la compra-venta de dólares volvió a ser la operatoria con mayor cantidad de transacciones a través de la web y aplicaciones mobile, coinciden en las entidades financieras. Casi todos los bancos ofrecen el mismo valor de la divisa tanto en el mostrador, como vía online. Sólo dos, el Ciudad y el Credicoop, presentan una cotización diferencial que hace que la gestión por internet resulte más conveniente que por caja. Otra cuestión a tener en cuenta es el spread entre el precio de compra y de venta que, dependiendo del banco, oscila entre los 20 y los 45 centavos. A su vez, el valor de venta suele tener entre todos los bancos una diferencia de unos 20 centavos, según el relevamiento del Banco Central. Si bien desde agosto pasado la autoridad monetaria abrió el juego a los bancos para que elijan libremente el horario para operar la compra/venta de moneda extranjera vía internet, hasta el momento éste se mantiene sin variantes de 10 a 15 horas (y de lunes a viernes).

• PLAZO FIJO

Detrás de la compra/venta de dólares, es el producto más buscado por los ahorristas que operan en internet (también es cierto que es el más ofrecido por los bancos). Tiene mucho tiempo en el mercado, es muy simple y no conlleva riesgo alguno. La mayor parte de los depositantes constituyen los plazos fijos, ya sea en pesos o dólares, por un lapso de 30 días. Vía web o aplicación mobile, está disponible los 365 días, las 24 horas y dependiendo del banco el monto mínimo para operar parte de $ 100 o u$s 1.000 (para el caso de los plazos fijos en dólares), con plazos que van desde los 30 días, hasta los 913 días. Más allá de la sencillez de este producto, vale recordar de todas maneras que la renta que paga en la actualidad ya se ubica debajo del 19% anual, según el promedio de bancos que publica diariamente el Banco Central. Esto hace que pierda la batalla contra la inflación esperada para los próximos 12 meses que, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) realizado a fines de noviembre por BCRA, se ubicará en el 20,5% anual, por lo tanto hoy por hoy el plazo fijo ofrece una tasa real negativa.

• LICITACIÓN DE LEBAC

Las Lebac o letras del Banco Central comenzaron a ocupar un lugar preponderante en las carteras de muchos inversores desde que las tasas que devengan estos instrumentos de política monetaria llegaron a marcar un 38% anual (siempre varios puntos por encima de los rendimientos de los plazos fijos) en marzo pasado, en momentos en que el dólar había superado los $ 16. Desde aquel momento y hasta octubre – salvo junio -, el rendimiento de las Lebac siempre fue superior al de la evolución mensual del dólar. Como estos instrumentos se licitan semanalmente (a partir de 2017, será una vez por mes), los inversores debían hacer largas colas en los bancos, mientras que las líneas telefónicas comenzaban a colapsar. Es por eso que poco a poco las entidades financieras y sociedades de bolsa comenzaron a ofrecer la posibilidad de efectuar la operación vía online. La licitación es tan sencilla como la de la constituir un plazo fijo (hay que definir monto a invertir y el plazo), con la ventaja de que los intereses se pagan alrededor de las 48 hs. de llevar a cabo la licitación. Además es una opción con liquidez, ya que al existir un mercado secundario es posible vender la Lebac en cualquier momento sin necesidad de esperar hasta la fecha de vencimiento (va de 35 a 280 días). Al tratarse de un instrumento de deuda en pesos, a corto plazo y emitido por el BCRA, es más seguro que un plazo fijo ya que la autoridad monetaria tiene un mayor respaldo que cualquier banco privado. Para licitar, el ahorrista tiene que contar con una cuenta de inversiones (comitente) y debe efectuar la operación los días martes entre las 11 y las 15 horas aproximadamente, dependiendo de cada entidad.

Con el fin de captar los dólares del “colchón” o de cajas de seguridad y conseguir financiamiento en pesos, en mayo pasado el Tesoro Nacional comenzó a ofrecer a minoristas la posibilidad de suscribir Letes o letras en dólares de manera periódica con vencimiento entre tres y seis meses. El mayor atractivo de este instrumento es que tiene dos alternativas de suscripción: en dólares o en pesos al tipo de cambio mayorista, que define el Banco Central previo a la licitación. Al vencimiento, el Gobierno devuelve dólares por más que la inversión inicial se haya efectuado en moneda local. Al igual que las Lebac, algunos bancos fueron desarrollando en su homebanking la posibilidad de licitar Letes, cuya tasa de interés en las primeras colocaciones llegó a alcanzar el 4% anual (con el correr de las licitaciones fue cediendo), mucho más alta que la paga el plazo fijo en dólares, con rendimientos que no superan el 2% anual. El monto mínimo para suscribir es de u$s 1.000, o el equivalente en pesos. Tanto en el caso de las Lebac, como de las Letes, las entidades financieras cobran una pequeña comisión por cada licitación, algo que no sucede con la constitución de los plazos fijos.

• FONDOS COMUNES DE INVERSIÓN

Se trata de un producto que viene mostrando un crecimiento sostenido vía online. Son ideales para inversores que desean colocar sus ahorros manteniendo liquidez en el corto plazo y/o crecimiento de capital en el mediano o largo plazo. Un FCI constituye un patrimonio conformado por aportes de un grupo de personas con similares objetivos de rentabilidad y riesgo, respecto a las inversiones que realizan. Estos aportes son administrados por un grupo de expertos y son invertidos en distintos instrumentos como plazos fijos, Lebac, títulos públicos, Obligaciones Negociables y/o acciones, permitiendo acceder a más y mejores alternativas de inversión que a las que se podría acceder de manera individual. Cuando se ingresa a un fondo uno compra (suscribe) pequeñas partes del fondo, denominadas cuotapartes, a un determinado valor. Los precios de las cuotapartes varían día a día de acuerdo a la fluctuación de los precios de los activos que componen la cartera del Fondo. El inversor puede realizar un retiro parcial o total del dinero que posee en un FCI y disponer del monto rescatado en ese mismo momento, o en 24, 48 o 72 horas, dependiendo del fondo. En general, la inversión mínima es de $ 1.000, mientras que la rentabilidad estará atada al tipo del FCI y al tiempo de inversión. Sólo para tener una pauta, entre los distintos fondos de un banco privado la renta de los últimos 12 meses fluctuó entre el 18% (los más conservadores) y el 60% (los conformados por renta variable).

• ACCIONES Y BONOS

Consideradas las inversiones más sofisticadas – y complejas – para la mayoría de los ahorristas, tienen sin embargo la mayor penetración en canales digitales, de acuerdo a lo informado por bancos y brokers. En Santander Río, por ejemplo, el 90% del monto operado en acciones se canaliza por la web (por el momento la aplicación de la entidad no ofrece la posibilidad de operar acciones y bonos), mientras que el restante 10% se divide entre la modalidad telefónica y la presencial. En bonos, en tanto, el 60% se lleva cabo por homebanking, el 25% es presencial, y el 15% vía telefónica. Pese a que muchos se animan cada vez más a la renta fija o variable, “actualmente hay un gran desconocimiento sobre este tipo de productos, que son un poco más sofisticados. Creemos que nuestro desafío pasa por asesorar a los clientes en una mejor utilización de sus ahorros, para que puedan conseguir un mejor rendimiento”, remarca Giannoni.

Las acciones representan una parte del capital de una empresa (éstas buscan recaudar fondos para reinvertirlos en la compañía) que cotiza por ejemplo en la bolsa porteña. Así, un inversor puede comprar acciones de una determinada empresa a un precio determinado con la intención de venderla luego de un tiempo a un precio mayor y, de esta forma, obtener una ganancia a su favor (existe el riesgo de que ocurra lo contrario). En el caso de los títulos públicos, se trata de emisiones de deuda realizadas por el gobierno nacional o las provincias. Los bonos, a su vez, pueden tener distintas características: a grandes rasgos la emisión puede ser en pesos o en moneda extranjera, y los plazos y cláusulas varían según el título. En este caso, un ahorrista puede comprar bonos a determinado precio para venderlos a un valor más alto o para cobrar una renta en determinada fecha. Pero también existen las Obligaciones Negociables, que son instrumentos que representan las deudas de empresas que asumen con terceros, es decir, inversores.

Al momento de decidir dónde operar estos valores, se deben tener en cuenta las comisiones que puedan llegar a cobran los intermediarios, en concepto de cada compra o venta de acciones y/o bonos, de la custodia por la tenencia, de la amortización del capital y el pago de intereses del bono, etc. En general, los bancos suelen cobrar entre el 1 y el 2% del capital invertido, mientras que en el caso del brokers, la comisión suele ser menor al 1%. “En lo que refiere a operaciones online, en Puente notamos que viene creciendo fuerte la compra de acciones. De nuestro porcentaje de cartera de clientes veníamos con un histórico del 5% de estar invertidos en acciones, hoy ese porcentaje está más cercano al 15%”, destaca Castagna. En este segmento – prosigue el especialista de Puente – vienen creciendo los jóvenes sub 30, quienes se inclinan por las acciones de empresas tecnológicas, por ejemplo Apple, Google, o TESLA. Algunos incluso también apuestan por los ETFs”. A la hora de operar, en Portfolio Personal cuentan que hace unos cuatro meses desarrollaron una nueva y “revolucionaria” plataforma de trading denominada DMA (Direct Market Access, es decir, Acceso directo al Mercado), que permite operar en tiempo real. “El inversor pone la orden, le da enter y en dos o tres segundos la operación ya está hecha, siempre que sea a precio de mercado. Se reduce sensiblemente el tiempo de ejecución, que justamente es el principal déficit que hoy tiene la plaza argentina”, resalta Posleman.

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